sábado, 10 de octubre de 2009

¿Te vas o te quedas?


El hombre del evangelio hizo una pregunta a Jesús.
La respuesta de Cristo contradecía sus intereses:
"Entre tú y yo no debe haber nada ni nadie. Debes confiar en mí mas que en tu dinero y tus seguridades".
El hombre del evangelio no esperaba esta respuesta.
Jesús se lo había dicho mirándolo con cariño, pero el hombre aquel no tuvo valor para sostener su mirada y se marchó triste.
Es imposible seguir a Jesús sin dejarnos penetrar
profundamente por su mirada.
Lo que es imposible para los hombres se vuelve realizable porque en esa mirada ,que nos llama,
va ya prendida la fuerza de su gracia.
Aquel hombre se fué triste.
¿Te vas o te quedas?

jueves, 24 de septiembre de 2009

Lámpara de barro

!Oh Cristo!
Lampara alegre de la luz del Padre
que brillas fielmente
en las casas de los pobres.

Cada día busco tu rostro
tantas veces adulterado
por los que te encierran en sus templos,
o te reducen a su ideología.

Tantas veces desfigurado
por los que te amordazan con su dinero
o te instalan al lado del poder.

!Oh Cristo!
Quiero descubrirte en tu Iglesia
viviendo el misterio de tu amor gratuito
a una esposa siete veces adúltera
pero siempre fecunda para engendrar
nuevos hijos santos.

Haznos humildes para reconocerte
en todas tus mediaciones
y mantenernos siempre abiertos a tu sorpresa.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Bendecido y elegido.

Señor Jesús:
aunque a veces lo olvido
Tú me has elegido entre muchos
sin saber por qué.

Tú has tenido la iniciativa
de salir a mi encuentro,
aunque mi respuesta sea vacilante.

Yo sé que has pronunciado mi nombre
en muchos momentos de mi vida.

Cuando me sienta rechazado
y excluido por los demás
recuérdame que Tú me sigues mirando
como alguien irrepetible.

Señor Jesús:
Tú me has bendecido antes de crear el mundo
para ser un hijo amado del Padre.

Tú me has hablado al corazón
especialmente desde el arbol de la cruz.

Tú te hicistes maldito, para que yo fuera bendito.

A veces, cuando viene el sufrimiento,
me creo abandonado de Tí.

Líbrame de pensar así.

Nada ni nadie nos podrá apartar de tu amor.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Cuando Tú me llames


Aquel día, cuando Tú me llames,
¿Cómo me embriagará la música
de tu voz?

Aquel día, cuando Tú me mires,
¿Cómo será el fuego abrasador
de tu mirada?

Aquel día, cuando Tú me abraces,
¿Cómo resistirá mi pobre corazón
enloquecido?

Y así perdurablemente
¿Cómo podré permanecer
eternamente herido?

viernes, 11 de septiembre de 2009

domingo, 19 de julio de 2009

Otra manera de mirar


Cuando miramos como juez, terminamos
con una sentencia, casi siempre
condenatoria.

Cuando miramos como turista, nuestra mirada
se queda en lo superficial y curioso.

"Al desembarcar, Jesús vió una
multitud y sintió compasión por ella,
porque andaban como ovejas sin
pastor" (Mc. 6, 34)

El Hijo de Dios no ha venido para condenar
sino para salvar. Su mirada no se queda
en las apariencias, el Señor ve el corazón.

Se trata de saber mirar, cambiando los ojos
no solo las gafas.

Nuestra mirada cambia cuando descubrimos la mirada de Aquel que nos amó el primero.

Solo se trata de volver el rostro y aceptar el regalo.

sábado, 11 de julio de 2009

¿Vocación o autorrealización?

En la cultura de la sociedad actual la libertad
consiste en elegir cada uno lo que mejor le
autorrealice. Si otro interviene en esta decisión,
se considera una amenaza.

El hombre justo y honrrado, el que tiene grandeza de mirada ética, está dispuesto a
seguir el camino de la profesión y el voluntariado por él elegidos, pero tiene la tentación de cerrarse a la irrupción imprevista y soberana de Dios en su vida. No termina de entregarse al amor del que viene a su encuentro y lo ama profundamente.

Pero la gran dignidad de la persona humana
es haber sido llamada a entrar en un diálogo
de amor con Dios.

La fe cristiana afirma que Dios Padre nos eligió antes de crear el mundo para ser sus hijos adptivos por medio de Jesucristo. (Ef. 1,3-5.)

El hombre es un ser vocacionado, lo reconozca, ignore o rechace. El Creador lo ha llamado
a la existencia y convocado a la comunión.

La llamada a ser hijos está ahí, mas no todos, por diferentes y variados motivos, lo reconocen y hacen suya.

Antonio Bravo (resumen)