sábado, 21 de mayo de 2011

"Yo soy el camino"(Jn 14,16)





Cuando nos sentimos perdidos y no encontramos nuestro sitio,

Jesús nos dice: "Yo soy el camino".



Cuando tiembla nuestro corazón y no sabemos lo que hacer,

Jesús nos dice: "Yo soy el camino".



Jesús no es una filosofía para caminar en la vida

sino una presencia que nos acompaña

hasta nuestra verdadera meta: el Padre.



Señor, llevamos mucho tiempo contigo,

pero no te acabamos de conocer.

Ábrenos el entendimiento, !Ayúdanos a buscar!.

lunes, 9 de mayo de 2011

Huyendo sin saber a dónde.




Aparentemente caminamos en la vida,

pero en realidad vamos huyendo sin saber a dónde.



Decepcionados de los demás y de nosotros mismos,

un profundo vacio se ha instalado en nuestras vidas.



Sin darnos cuentas Jesús se acerca y se pone a caminar con nosotros.



A él sí le interesa lo que nos pasa y está dispuesto a la escucha.



Al final, si le dejamos, él nos hablará al corazón

y nacerá en nosotros una plegaria: "Quédate con nosotros".



Caldeados con su palabra comprenderemos el gesto de "partir el pan"

y descubriremos con gozo sun presencia.



Al final se "nos abrirán los ojos"

y nos convertiremos de caminantes sin rumbo

en testigos alegres de su resurrección.

domingo, 1 de mayo de 2011

La puerta cerrada.
















Cerramos la puerta de nuestra vida por miedo a los rriesgos.


Cristo puede abrir todas la puertas si le dejamos.


El sólo puede mostrarnos sus llagas abiertas en todos los que sufren hoy.


Ha resucitado para traernos la paz y la alegría.


¿De qué o de quién sigo teniendo miedo?


¿De quién me escondo?


¿Qué necesito ver o palpar para creer?


Dichoso si puedo decir como Tomas: "Señor mío y Dios mío"












viernes, 22 de abril de 2011

"Los amó hasta el límite" (Jn 13,1)



Sabiendo Jesús que había llegado su hora,

sabiendo Jesús que Judas lo iba a entregar,

sabiendo Jesús que Pedro lo iba a negar,

sabiendo Jesús que los suyos lo iban a abandonar,

sabiendo Jesús que no lo iban a entender...

los amó hasta el límite.


"Esto es mi cuerpo que se entrega por vosotros.

Esta es mi sangre que se derrama por vosotros"


"También vosotros debeis lavaros los pies

unos a otros"


"También vosotros debeis hacer esto en memoria mía"


Nosotros te hemos vendido y tú nos has comprado con tu sangre.


Nosotros te hemos entregado y tú te has entregado por nosotros.


Nosotros te hemos rechazado y tú nos has amado hasta el límite.


lunes, 18 de abril de 2011

La Pasión del Siervo en su Cuerpo total.



Debemos contemplar la Pasión del Siervo en su Cuerpo total.






¿En que miembros de su Cuerpo, Cristo sigue sufriendo:




  • el abandono de los suyos,


  • las burlas y los insultos,


  • las torturas y malos tratos,


  • el silencio de Dios,


  • la traición y la negación,


  • el juicio injusto,


  • el despojo total,


  • la sed ardiente,


  • la muerte cruel?


Debemos saber mirar las llagas del mundo



para curarnos de nuestros egoismos.





Debemos saber poner nombres actuales a esta Pasión.





Debemos dejar que el amor de Cristo nos traspase.



Sólo su fuerza puede sanarnos, si no ponemos resistencias.


Hoy aliviamos el sufrimiento de Cristo através de sus miembros que sufren.















sábado, 2 de abril de 2011

"Cristo será tu luz"


Todos somos ciegos de nacimiento.


Vemos según las apariencias.


Miramos para otro lado.


Preferimos estar dormidos para no ver.


Caminamos como "hijos de las tinieblas"


Encubrimos cobardemete la verdad.


Nos ciega nuestros egoismos e intereses.


"Mientras estoy en el mundo,

yo soy la luz del mundo" (Jn 9,5)


Cristo cura nuestra ceguera.


"Despierta tu que duermes

y Cristo será tu luz" (Ef 5,14)


Él nos capacita para ver desde el corazón.


El nos hace descubrir en el otro a un hermano.


Para ver de verdad hay que acercarse con el corazón.

domingo, 27 de marzo de 2011

El "Agua viva"


"Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber,

le pedirías tú, y él de daría agua viva." (Jn 4,10)


"Sólo se busca lo que de alguna manera ya se ha encontrado" (S. Agustín)


Sólo se desea aquello que de alguna manera se ha experimentado.


Tu oración es tu deseo.


Jesús te te espera allí donde pones tu deseo.


Sólo él te descubre el "agua viva" que no buscas

porque no la conoces.


Así mi oración será como la de la mujer samaritana:

"Señor, da me de esa agua para que no sufra mas sed

ni tenga que volver aquí a sacarla." (Jn 4,15)


Sólo entonces dejarás tu "cántaro" cuando descubras el surtidor

de "agua viva" que hay dentro de ti.