sábado, 3 de abril de 2010

¿Qué fué lo que pasó?


Los evangelios no nos narran el acontecimiento de la resurrección
de Jesús como tal, sino de los efectos que ella tuvo en los
dicípulos.
¿Qué les tuvo que pasar a los discipulos para que se sintieran
tan cambiados?
Después de la muerte de Jesús en la cruz ya no esperaban nada.
Todo había fracasado y terminado.
Se sentían culpabilizados y llenos de miedo.
¿Merecía la pena volver a reunirse otra vez?
¿Cómo podían seguir hablando en nombre de un crucificado?
¿Quién les defendería habiendo muerto el Maestro?
No era un consuelo barato fabricado por ellos mismos
lo que les daba la fuerza, sino un gozo profundo y sorprendente
que les venía de fuera.
La mujeres se consuelan visitando su sepulcro. Los discípulos
se conforman con recordar y lamentar lo que ha pasado.
Sus ojos están cerrados. Sólo Jesús tendra la iniciativa de abrirlos.
¿Como podremos seguir viviendo hoy la experiencia del
que ha resucitado?
Nos queda su palabra y la comunidad que es capaz de
vivir la Eucaristía para vivenciar la experiencia:
!verdaderamente Cristo ha resucitado!

viernes, 2 de abril de 2010

"Sus heridas nos han curado" Is.53, 5

Contemplamos en el crucificado las heridas de un Dios

impotente que solo puede amar.

Las heridas de sus manos que sólo bendijeron y curaron.

La heridas de su pies que pasaron por el mundo haciedo

el bien.

La herida de su costado abierto, de donde brota

el agua que nos purifica y la sangre que nos alimenta.

"Sus heridas nos han curado" (Is. 53, 5)

La belleza de Cristo en la cruz atraerá todas las miradas

para salvar a la humanidad.

No es la simple estética de lo esterno sino la belleza

sublime del amor que se entrega, lo que salvará al mundo.

"Sabiendo que..."


Sabiendo Jesús que sus discípulos lo traicionarian
y abandonarian... los amó hasta el extremo.
Sabiendo Jesús que estaba solo aunque
estuviera acompañado por los suyos...
Sabiendo Jesús que iva a ser entregado aquella noche
él se entrega antes como un pan partido
y un vino derramado en la Eucaristía.
Sabiendo Jesús que los discípulos seguirian
discutiendo sobre quién de ellos sería el mas importante,
les lava los pies como un esclavo.

sábado, 27 de marzo de 2010

Jesucristo: ¿Un Dios fracasado?


¿Cómo puede llorar Dios?
Lo que Dios ha revelado al mundo a través de Jesucristo
es precisamente el fracaso de un Dios que se revela
como amor.
¿Y qué puede hacer el amor? Solo amar. Y cuando el
amor siempre choca con el rechazo obstinado,
se queda impotente, y sólo puede ofrecer las propias heridas.
Si Dios no se hubiese comprometido con nuestro destino
y nuestra historia hasta morir en la cruz, sería un Dios
incomprensible y escandaloso.
Él imprime en los mas hondo de nuestro corazón
ese rostro de un Dios silencioso, de un Dios incapaz
de obligarnos y que se entrga en nuestras manos,
de un Dios que nos concede un crédito insensato;
de un Dios, finalmente, que no puede entrar en nuestra
historia sin el consentimiento de nuestro amor.
(M. Zundel)

Contemplar y sentir.

Necesitamos contemplar los sentimientos de Cristo Jesús
para darnos cuenta de la grandeza del misterio que
nos ha salvado a todos.
Contemplar y sentir las manos atadas de aquel que
pasó por la vida haciendo el bien.
Contemplar y sentir el beso de Judas cargado de falsedad.
Contemplar y sentir el abandono de todos sus amigos
a los que había elegido para estar con él.
Contemplar y sentir sus manos cosidas a la cruz
que tanto habían bendecido y curado.
Contemplar y sentir los desprecios y ultrajes de aquel
que siempre acogió y dignifico a las personas.
Contemplar y sentir con el Crucificado dónde encontraba
la fuerza para resistir al mal
Contemplar y sentir con todos los crucificados de la vida
para ser mas solidarios con ellos..
..

viernes, 26 de marzo de 2010

La com-pasión de Jesús.


Jesús padeció como consecuencia de la maldad humana.
La Pasión de Jesús no fué un sufrimiento producido
por una enfermedad, un accidente o una limitación humana
natural, sino la com-pasión que responde al mal
con el bién, al odio con el perdón, a la violencia
con la mansedumbre, a la traición con la amistad.
La Pasión de Jesús es el signo mas claro que el Hijo de Dios
ha realizado para manifestar su amor a los hombres.
Jesús en la cruz es el grito mas fuerte que Dios haya dado
a la humanidad para salvarla.
La Pasión de Jesús es la escuela mejor para aprender
a resistir el mal a fuerza de bién, y a confiar en Dios
por encima de todo.


domingo, 21 de marzo de 2010

¿Quién tirará la primera piedra?




En nombre de la Justicia todos
tenemos piedras en nuestras manos
para lanzarlas contra alguien.
Cuando sólo nos quedamos con
la justicia no hemos conocido la
novedad de Jesucristo.
Todo el que se siente perdonado por Cristo
deja de cojer piedras para tirarlas a los demás.
Jesús rompe su silencio para decirnos siempre:
"Tampoco yo te condeno:
anda, y no peques mas.
El silencio de Jesús nos descubre que somos
pecadores permanentemente
perdonados.