viernes, 19 de marzo de 2010


Hijo ¿hacía falta tanto?
Madre, ¿tú no sabes que yo hago nuevas
todas las cosas?

domingo, 14 de marzo de 2010

"Todo lo mio es tuyo"( Lc.15,31)


Señor, ¿qué me tiene que pasar para darme cuenta
de que estoy lejos de tí aunque esté en la misma casa?
¿Qué me tiene que pasar para creer tus palabras:
"Todo lo mio es tuyo?
¿Qué me tiene que pasar para no murmurar de tí
y tener el alma llena de facturas?
¿Qué me tiene que pasar para no resignarme a vivir
como un criado tuyo sino como un hijo querido?
¿Qué me tiene que pasar para aceptar como hermano
al que juzgo sin misericordia?
¿Qué me tiene que pasar para no negarme a entrar
en la fiesta a la que tú me invitas?

martes, 9 de marzo de 2010

Señor Jesús

Señor Jesus,
De mi cuerpo gastado, sé Tú el fortalecedor
De la noche que cae, sé Tú la luz.
De mis sufrimientos, sé Tú el consuelo.
De mis faltas pasadas, sé Tú el perdón.
De mi soledad, sé Tú el compañero.
De mis rebeldías, sé Tú la esperanza.
De mi fe, sé Tú la fuente.
De mi amor sé Tú el fuego.
De mis insomnios sé Tú la Presencia.
De mi sonrrisa sé Tú la dulzura.
De mis encuentros sé Tú la Palabra.
De mis oraciones sé Tú el Bien Amado.
Señor, yo creo que Tú eres la Vida.
y que has vencido la muete.
Ven a llamar a mi puerta.
El día declina y se hace tarde...
!Quédate junto a mí!
(M. Hubaut)

lunes, 1 de marzo de 2010

Aquí vino y se fué.


Aquí vino... y se fue.
Vino, nos marcó nuestra tarea y se fue.
Tal vez detras de aquella nube
hay Alguien que trabaja
lo mismo que nosotros,
y tal vez las estrellas
no son más que ventanas encendidas
de una fábrica
donde Dios tiene que repartir
una labor también.
Aquí vino y se fue.
Vino, llenó nuestra caja de caudales
con millones de siglos y de siglos,
nos dejó unas herramientas...
y se fue.
Él, que lo sabe todo,
sabe que estamos solos
sin "dioses"que nos miren
trabajamos mejor.
Detras de tí no hay nadie. Nadie,
ni maestro, ni amo, ni patrón.
Pero tuyo es el tiempo. El tiempo y esa gubia
con que Dios comenzó la creación.
León Felipe

martes, 23 de febrero de 2010

En el reverso de la historia


Señor, en este mundo insolidario y frio queremos buscarte.
En los que la sociedad esconde y olvida queremos verte.
En los que no cuentan para la cultura dominante queremos descubrirte.
En los que carecen de lo básico y necesario queremos a cogerte.
En los que pertenecen al reverso de la historia queremos abrazarte.

miércoles, 17 de febrero de 2010

¿Resistirse al perdón o dejarse reconciliar?

Quien se resiste al perdón se condena al resentimiento.

Quién se resiste al perdón no llega a conocer el amor de Dios.

Quién se resiste al perdón se vuelve juez inmisericorde.

La condición esencial para acoger el perdón es el reconocimiento
de la propia debilidad.

Sólo el herido sabe lo que significa la llaga y el cuidado que se
debe tener con ella.

El gesto de Jesús, que nos enseña sus llagas, nos indica que
no hay heridas irremediables o fatales.

La curación no consiste en la desaparición de las huellas
del sufrimiento, sino en que se conviertan en fuente de solidaridad,
y en vez de ser heridos resentidos, nos convirtamos
en heridos misericordiosos.

Angel Moreno.

domingo, 14 de febrero de 2010

"Dichosos los pobres..."


"Jesús, levantando los ojos..."(Lc. 6, 20).
¿Cuántos ojos hay que tener para descubrir la situación del pobre?
¿Cuántos oidos hacen falta para escuchar el llanto de los hombres?
Jesús penetra el sufrimiento de los pobres y tiene compasión
de ellos por encima de su conducta moral.
El hambre, el llanto y el sufrimiento del pobre provocan,
por sí mismo, la misericordia de Cristo antes de juzgar su vida,
y por eso, deja flotar en el aire una promesa de consuelo.
Allí donde hay hambre, llanto o sufrimiento, se esconde una verdad
que sobrepasa todo prejuicio humano, y hace nacer la compasión
gratuita.
Lo que atrae el amor de Dios no es nuestra bondad sino
nuestra pobreza.